La construcción de las 12 habitaciones para alojar a 24 jóvenes se acabó al fin de mayo de 2009. ¡Anotamos numerosos retrasos para acabar los trabajos, pero nos dicen que es normal en el Perú! Por otro lado, la construcción es de buena cualidad y los lugares son acogedores.
Este pabellón fue inaugurado el 19 de mayo en presencia del padre Alain, de los jóvenes, de voluntarios y de algunos invitados. Es llamado” Pabellón Fundación Formamos una Familia”. Gracias a esta fundación quebécense por su ayuda. Esta inversión importante va a cambiar las condiciones de alojamiento de los jóvenes y mejorar también sus condiciones de vida.
Estos nuevos cuartos que se han construido reemplazan otros que no eran muy adecuados; algunos de éstos eran peligrosos en caso de terremoto. Esta nueva construcción puede resistir terremotos importantes y podría sostener uno o dos otros pisos adicionales, si los necesitamos. Muchas gracias a Jean-Baptiste por su donación que nos permitió amueblar seis cuartos y hacer un jardín interior. Los jóvenes han empezado a mudarse a estos nuevos cuartos y en poco tiempo, esperamos amueblar los seis otros cuartos.
Varios voluntarios llegaron a la Casa Hogar desde el mes de setiembre de 2009, Simón llegó primero (paso siete meses en la Casa), después Elise y Richard (seis meses). A continuación, Geneviève (un año), Mario (2 meses), Shireen (2 meses) y Guillermo (2 meses) que llegaron. Ellos trabajan en actividades de petición de fondos, permiten proporcionar algunos servicios y efectúan algunos trabajos de restauración. Nos gustaría seguir acogiendo otros voluntarios durante el año entero.
Teníamos desde hace varios años el proyecto de construir un taller polivalente de integración al mercado laboral, para ayudar a los jóvenes que no pueden seguir una formación tradicional ni acabar sus estudios secundarios. La municipalidad acaba de prometernos un terreno de 4000 metros cuadrados, ubicado cerca de la Casa Hogar, con el fin de construir este taller. Mandamos varias peticiones de fondos, y ahora esperamos que la construcción pueda empezar dentro de poco.
El terreno contiguo a la Casa Hogar fue vendido hace poco. Mientras se puede sólo construir viviendas en este terreno, hemos constatado que el dueño quiere construir un camal de pollos. Tuvimos que contratar a un abogado y hacer algunas donaciones a varias personas para que acaben está construcción, que nos parece ilegal. Además, trabajaban sin planes, y sin la supervisión requerida. Aunque pudimos hacer detener la construcción e imponer una multa a nuestro nuevo vecino, él pagó para poder empezar de nuevo a construir. Constatamos que quiere trabajar sin permiso, y que espera o sabe que después de actuar así durante algunos meses, lo olvidarán. Pero este camal de pollos es peligroso para la salud de los jóvenes y de la población de los alrededores.
Roy, Josue y Wilber M. llegaron a la Casa Hogar hace poco. Josué (5 años) es un niño sonriente, que seguramente no había sido muy estimulado. No conocía el agua caliente, y le gusta mucho tomar duchas… con agua caliente! Roy (6 años) es un niño activo, inteligente, muy sociable y apreciado por el grupo. Es un primo de Moises, y llegó el día cuando la madre de Moises se fue de la Casa con su hijo, sin avisarnos. Wilber M. (7 años) es un niño muy agradable, tímido, y su adaptación en la Casa no es muy fácil, hace esfuerzos escolares. Otro niño tendría que llegar dentro de algunos meses. Nos damos cuenta de que siempre es difícil negar la admisión de niños u jóvenes, que necesitan un ambiente de vida protegido.
Durante todo el año del 2010, tuvimos multitud de problemas con los vehículos que usábamos diariamente. La combi roja que tiene más que 25 años de edad no era fiable y su uso podía ser peligroso. Las reparaciones eran costosas, frecuentes y perdíamos mucho tiempo en garajes tratando de repararla. Finalmente, hemos hecho reparar otra combi de color azul que no usábamos hace dos años. Estas reparaciones no fueron muy bien hechas y todavía esta combi no es completamente fiable. Pero, hace poco tiempo, hemos recibido donaciones inesperadas de dos organizaciones, Enfants d’Arequipa y la Fundación Formemos una familia. Eso nos permitió la compra de un nuevo vehículo. Para ahorrar algunos impuestos, hemos hecho esta compra a través del arzobispado de Arequipa. Pero, estos trámites son a veces laboriosos y cinco meses después, todavía estamos esperando el vehículo. Debería normalmente llegar al centro en el mes de mayo.
Muchos jóvenes han llegado al centro en los últimos meses. Un juzgado de familia, en conformidad con la recomendación de una trabajadora social, nos ha enviado dos hermanos que vivían en la calle, Marco y Juan. Estos nos fueron descritos como niños sin problemas. Cuando llegaron a la casa hogar, tenían hambre y estaban sucios. Hemos observado que Juan no hablaba y que tenía un retraso al nivel de su desarrollo. Necesita un cuidado y un seguimiento especializados que no podemos darle totalmente. Sin embargo, hemos visto que no va a tener necesariamente un cuidado de mejor calidad en centros especializados (que no tienen espacio) y que le habrían acogido por un tiempo muy corto. Entonces pensamos acogerlo por un periodo relativamente extenso. Juan necesita mucha atención y estimulación. Fue inscrito en un centro para “niños especiales”, Bichito de luz, de los 8 a los 13. Tratamos también de darle estimulación y mostrarle diversas cosas. Es muy agradable. Los otros jóvenes de la casa le cuidan. Es un rayo de luz.
Sabemos bien que la decisión de cuidarle en la casa puede parecer como cuestionable. Pero, no podíamos enviarle a un centro que le puede cuidar por un cierto tiempo y después de su estadía en dicho centro, le dejaría a su suerte.
La casa necesita algunas obras de restauración y mantenimiento. Tenemos que arreglar un baño y ciertas partes de la casa. Es también necesario comprar e instalar un nuevo portón y dos termas solares, hacer trabajos de pintura en la casa y reforzar el círculo perimétrico para asegurar una mejor protección de la casa.
Al entrar en la Casa Hogar, los jóvenes muchas veces nunca han estudiado, y algunos tienen ciertas discapacidades. No pueden estudiar en las escuelas del Estado, que tienen pocos recursos y un número importante de alumnos en cada clase, lo que no permite un seguimiento personal de los jóvenes retrasados en sus estudios. Por eso, quisimos que los más jóvenes, que tienen entre 6 y 12 años, estudiaran en una escuela primaria donde el seguimiento de los alumnos es mejor.
El costo de los estudios es alto, y tendremos dificultades para seguir financiando los estudios de todos los jóvenes. En efecto, un organismo europeo dejó de darnos fondos para la educación, y el financiamiento principal de la fundación Formamos una Familia acabará en 2011. En consecuencia, algunos jóvenes a veces tienen que cursar estudios superiores más económicos.
Desde hace mucho tiempo, el Padre Alain tiene como proyecto construir un taller polivalente para acompañar a algunos jóvenes de la Casa Hogar y de la periferia de Arequipa en sus primeras experiencias profesionales. A tal efecto, la municipalidad de Cerro Colorado tiene que entregarnos un terreno de 4000 metros cuadrados dentro de poco. Los beneficiarios de este instituto de formación serían jóvenes que incapaces de seguir una formación “tradicional”, y que no pueden acabar sus estudios en secundaria. Este taller polivalente de integración al mercado laboral podría contar con varios oficios, entre los cuales carpintería, artesanía, computación y cocina.
Hemos entregado solicitudes de fondos a varias instituciones, y queremos empezar la construcción dentro de algunos meses. Después, tendremos que poner en marcha el instituto, y establecer su funcionamiento.
Ahora que la Casa Hogar tiene un buen funcionamiento, el Padre Alain quisiera crear un nuevo centro de acogida para los adolecentes de más de 12 años. Este centro podría acoger a algunos alumnos del centro de formación que debería abrir dentro de uno o dos años. Poner en marcha este proyecto parece difícil, y necesitaría mucho tiempo y preparación, sin embargo, es importante dar una mano a tales jóvenes, abandonados a su suerte en las calles de Arequipa, para darles la oportunidad de tener un mejor porvenir. Para este proyecto, requerimos recursos materiales, financieros y humanos. Para poner este proyecto en marcha, tenemos que encontrar el financiamiento necesario para la construcción. Este centro podría estar integrado al Instituto de formación que queremos construir dentro de poco.
Antes de implementar este proyecto, tendremos que encontrar la persona o la pareja adecuada para encargarse del centro, porque el Padre Alain no podrá hacerse cargo de las dos casas.
Tres personas de los alrededores ayudan al padre Alain algunas horas por semana, una de ellas cuida a los jóvenes cuando hacen sus tareas, otra mantiene la Casa limpia, y la tercera lo apoya en la vida cotidiana de la Casa. El padre Alain tiene una agenda muy apretada, ya que oficia en una parroquia que comporta unas 12 comunidades, cada una necesitando servicios litúrgicos durante la semana como en los sábados y domingos.
Los jóvenes de la Casa tienen que vivir en estructuras muy bien definidas, y el padre Alain no puede hacerlo todo solo, necesita ayuda, particularmente para la cocina, el cuidado de la casa, pero también para garantizar una presencia psicológica frente a los chicos, y para mantener vínculos con otros organismos. Pues, la contratación de personal constituye una prioridad, aún más cuando las leyes peruanas han definido ciertas normas de funcionamiento para las instituciones que trabajan con menores. Hace poco, el cocinero y la persona encargada de las tareas administrativas dejaron de trabajar por la Casa Hogar, lo que la llegada de voluntarios compensa por el momento. Sin embargo, tendremos pronto que contratar a personal, aun sabiendo que los salarios que podemos proporcionar no garantizan siempre un personal estable y animado.
El padre Alain es Francés, y ha podido crear y mantener una red de personas y organismos que lo apoyan. Esta red está implantada sobre todo en el Noroeste de Francia. Ahora bien, el financiamiento de estas asociaciones es difícil de obtener, y la red atrae dificultosamente nuevos voluntarios, lo que no permite mantener el nivel actual de financiamiento. Un organismo francés, “Un enfant au Pérou”, parece querer ayudar la Casa Hogar y enviar voluntarios. Además, desde hace algunos años, una red Quebequense se está consolidando.
Estos voluntarios o redes pueden proporcionar fondos y apadrinar a los jóvenes. Ahora bien, es también importante que jóvenes y mayores puedan visitar la Casa Hogar, para ver como las donaciones están utilizadas y para que se den cuenta de la dinámica que existe en Sudamérica. Contamos también con la ayuda de voluntarios que pueden realizar trabajos de mantenimiento, de pintura o de mecánica, arreglar las viejas bicicletas… A los jóvenes les encanta el hecho de que voluntarios les ayuden en sus tareas escolares, les traigan ropa, les preparen una comida diferente, y les ofrezcan una presencia adulta.